Saber dónde se encuentra, con quién está, qué habla y, finalmente, qué hace toda persona con poder de decisión, con la sola condición de que porte o esté cerca de un celular encendido, sirve a las más repudiables operaciones ocultas, que han demostrado su efectividad en torcer decisiones empresariales, ejecutivas, legislativas o judiciales.
Saber dónde se encuentra, con quién está, qué habla y, finalmente, qué hace toda persona con poder de decisión, con la sola condición de que porte o esté cerca de un celular encendido, sirve a las más repudiables operaciones ocultas, que han demostrado su efectividad en torcer decisiones empresariales, ejecutivas, legislativas o judiciales. Resulta suficiente que la víctima sepa que un organismo de poder desconocido e ilegal la escucha, graba y registra sus movimientos. Este saber por sí solo atemoriza, altera e inhibe la libertad de decisión y de conciencia.
La democracia se degrada.
Unas horas después del anuncio presidencial de nacionalización de YPF y de quiénes serían sus interventores, varias líneas telefónicas directas y celulares de altos funcionarios del Ministerio de Planificación empezaron a recibir un intenso bombardeo teleinformático desde un sistema administrador de intercepciones IMS de última tecnología marca Nokia Siemens Network, conectado a una central telefónica europea. No es un aparato desconocido. Todos los datos técnicos de este interceptor, incluyendo su número identificatorio provisto por el fabricante, así como su localización geográfica, fueron obtenidos mediante pericias teleinformáticas realizadas en la Argentina y en Italia, entregados a la justicia federal en el marco de una causa iniciada por Telecom Argentina, cuyos directivos fueron sus primeras víctimas.
El lunes reapareció este IMS intentando interceptar comunicaciones y activar los micrófonos de los celulares de funcionarios para que transmitan sus conversaciones ambientales. Fue rápidamente detectado y bloqueado por las computadoras que protegen la red telefónica del Ministerio de Planificación. Un sistema de protección de última tecnología denominada COMSEC, implementado por convenio de asistencia técnica entre la Comisión Nacional de Comunicaciones y la Universidad Tecnológica Nacional.
El IMS no sólo captura voz, sms y datos de localización de los teléfonos sino también penetra en computadoras y copia los correos electrónicos y las bases de datos. El datacenter más moderno y protegido del Estado sería hoy el de la Dirección de Informática del Ministerio de Planificación, a cargo del ingeniero Gabriel Gric y su equipo de profesionales. Manejan el “Repositorio Único de Servicios Públicos”, una base de datos que ya cuenta con millones de registros que componen las nóminas de usuarios de servicios públicos y sus facturaciones mensuales. El Centro de Cómputos del ministerio es más seguro que el de las casas matrices de muchos bancos extranjeros. Con mas de 100 servidores y el único storage de 3ª Generación instalado en el Estado con 240 Terabytes de almacenamiento, las capas de seguridad (sofware y hardware) y sus firewalls ni se mosquearon ante los ataques teleinformáticos del Viejo Continente.
Aunque hace semanas se preveía y felizmente se concretó esta decisión histórica y ejemplar de recuperar nuestra soberanía energética, pareciera que los detalles de las gestiones y negociaciones posteriores al anuncio sobre la implementación de la expropiación a YPF, que se conversan en despachos, oficinas o telefónicamente, cobraran especial interés, sea para Repsol o para las transnacionales temerosas de más nacionalizaciones.
Todavía hay muchos que minimizan la gravedad del espionaje en las comunicaciones, como si fuera una inevitable consecuencia de la modernidad digital.
Pretender soslayar este peligroso instrumento detras del “qué me importa, que pinchen, si total no tengo nada que ocultar”, favorece su impunidad, tanto como lo hizo el nefasto “por algo será” durante y despues del genocidio.
La guerra contra el espionaje teleinformático es tan permanente como la de los antivirus, y tan necesaria para proteger la gestion pública de todo gobierno que le haga frente a los poderes económicos concentrados.
Con la expropiación de YPF se inicia una nueva etapa del proyecto nacional, popular, democrático y federal. Detrás de la recuperación de nuestra soberanía energética, seguirán otras. Para defendernos de los ataques teleinformáticos de la reacción a ellas, nos estamos preparando desde 2003. Pudimos hacerlo gracias a la corajuda decisión de Néstor Kirchner, sostenida por Cristina Fernández e implementada por Julio De Vido, de desarrollar las herramientas digitales necesarias para bloquear a los espías de las transnacionales, las corporaciones, sus servidores políticos y sus mafias locales.
Recuperar el control de YPF constituye uno de los hechos más trascendentales de los últimos nueve años y marca un nuevo rumbo que nos obliga a profundizar y reorientar las políticas energéticas aplicadas desde 2003.
La histórica decisión de la presidenta de la Nación de enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley para recuperar el control de YPF constituye uno de los hechos más trascendentales de los últimos nueve años y marca un nuevo rumbo que nos obliga a profundizar y reorientar las políticas energéticas aplicadas desde 2003.
Algunos opositores, a los que se suelen sumarse columnistas de Clarín y La Nación con idénticos argumentos, denuncian hace tiempo la supuesta ausencia de una política energética. La validez de cualquier crítica desaparece ante la falsedad de sus premisas, ya que ignoran intencionalmente el plan energético que pusimos en marcha en 2004, el más ambicioso de los últimos 50 años, que hizo posible finalizar obras por más de 75 mil millones de pesos, como evidencian los sucesivos presupuestos aprobados por el Congreso Nacional desde ese año, apuntalando una economía que en ese lapso creció un 92 por ciento.
Cuando esas mismas voces cuestionan, no ya la decisión de recuperar el control de la principal petrolera del país, por el amplio consenso que generó la medida, sino la falta de explicitación de los objetivos de la política energética, es necesario recordar las acciones del plan energético y las ideas que lo inspiraron, que son las mismas que llevaron a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a adoptar esta medida superadora.
Es curioso que cada vez que esos mismos opositores tuvieron la oportunidad de gestionar la energía sólo lograron acrecentar las dificultades que encontraron.
En primer lugar, debe tenerse en cuenta que cuando asumimos en 2003 no había ningún plan ni ninguna obra de envergadura en marcha, por lo que debimos hacernos cargo no sólo de la ejecución de la política energética sino de revertir años de falta de planificación e inversiones.
Para ello, tuvimos que diseñar un plan desde cero, orientados por la visión estratégica del entonces presidente Néstor Kirchner acerca de que la energía debía estar al servicio de un proceso de desarrollo industrial, manteniendo valores competitivos, para mejorar la calidad de vida de la población.
Ese plan consistió en un conjunto integral y articulado de obras de infraestructura energética para desarrollar al incipiente y sostenido crecimiento económico que comenzaba a vivir el país, contemplando la ampliación de gasoductos, generación eléctrica y líneas de alta tensión. Cada una de ellas forma parte de una planificación mucho más amplia que se denomina Plan Estratégico Territorial, al que se puede acceder desde la web del ministerio, donde se establecen las obras necesarias para un modelo territorial equilibrado que equipare las posibilidades de desarrollo de todas las regiones.
Los números no dejan lugar a dudas. A través del plan energético se amplió en 27 millones de metros cúbicos por día la capacidad de transporte de los gasoductos, se incorporaron más de 8000 megavatios, lo que representa un incremento de un 45% del parque generador, y se construyeron más de 4200 kilómetros de líneas de alta tensión, que permitieron anillar el sistema energético nacional.
La ampliación de los gasoductos, que aumentaron su capacidad en un 23%, incluyendo una obra clave como el segundo cruce al Estrecho de Magallanes, fue una decisión estratégica porque el sistema no podía transportar los volúmenes de gas que requerían nuestras industrias, por lo que debimos resolver un cuello de botella que era producto de una Argentina pensada para exportar gas y no para consumirlo.
Asimismo, ante el exponencial y rápido crecimiento de la demanda de energía eléctrica, producto de la mayor actividad económica y la recuperación industrial, ineludiblemente se debió recurrir a la construcción de centrales termoeléctricas, que pueden concluirse en un corto plazo, como las usinas San Martín y Belgrano, que nos permitieron incorporar 1700 megavatios.
Las líneas de alta tensión representan mucho más que los 4200 kilómetros que se tendieron desde 2003, es decir un 43% de la red que existía en 2003. Significan la posibilidad de un desarrollo industrial para vastas regiones, como la Patagonia, el NOA y el NEA, antes vedado por la falta de energía. Además se mejoran las condiciones de operación y seguridad de todo el sistema y se abren nuevas posibilidades para los recursos energéticos renovables, que antes era imposible desarrollar por falta de interconexión, como la energía eólica, solar e hidroeléctrica.
Sin embargo, la atención de lo urgente no implicó el abandono de la planificación del sistema y la ejecución de obras de mediano y largo plazo que conllevaran a la diversificación de la matriz energética. En este sentido, la reactivación de la actividad nuclear, que permitió concluir Atucha II y la terminación de la represa hidroeléctrica Yacyretá, para llevarla a la potencia que su diseño original indicaba, son sin duda los dos principales hitos.
Estas dos obras emblemáticas se habían tornado innecesarias en un país que había resuelto no consumir más energía y fueron un claro símbolo del abandono y la frustración que generaron las políticas neoliberales, que llevaron a la Argentina a renunciar a las obras de gran impacto económico y estratégicas desde la geopolítica.
La ampliación de la generación también incluyó la represa Los Caracoles, la central térmica Pilar en Córdoba, entre otras usinas de menor potencia. También se desarrolló el plan de energías renovables GENREN, que ya permite contar con los parques Eólico Arauco y El Tordillo, además de la energía solar que ya funciona en San Juan.
En este contexto, el sector de hidrocarburos, en manos del sector privado, debía acompañar el avance del Plan Energético Nacional aportando más producción de gas y combustibles líquidos, sobre todo a partir de 2008, cuando se consolidó el modelo de desarrollo industrial y la sustancial mejora en la calidad de vida de los habitantes; se culminaron las ampliaciones de gasoductos e ingresaron más de 5400 megavatios de generación térmica.
Al respecto, el Estado Nacional, a los efectos de brindar competitividad al sector hidrocarburífero, lanzó los programas Gas Plus, Petróleo Plus y Refino Plus, con el objetivo de impulsar las inversiones, manteniendo su competitividad e incrementando su nivel de actividad económica.
Si bien algunas compañías lograron mejorar o al menos mantener sus niveles de producción, el Refino Plus y el Petróleo Plus fueron suspendidos en febrero de este año por el incumplimiento de otras empresas, en especial de YPF, cuyos resultados distaron mucho de los esperados.
La producción de YPF comenzó a declinar raudamente hasta que en el último año la caída se profundizó, traduciéndose en sistemáticos incumplimientos de exploración y explotación de petróleo y gas, que sumado a injustificados atrasos en obras de ampliaciones de refinerías, obligaron al Estado Nacional a que con recursos aportados por todos los argentinos a través de sus impuestos deba iniciar un camino de importación de combustibles, que podían y debían ser producidos por YPF.
Esta situación continuó durante 2011 sin que se vislumbraran planes concretos de inversión que permitieran desarrollar nuevas reservas convencionales de hidrocarburos y poner en valor a los descubrimientos no convencionales de Shale Gas y Shale Oil, que son la base del futuro de la República Argentina y cuya potencialidad es reconocida en todo el mundo.
Sin dudas, los objetivos con que fue creada YPF en 1922, para contar con una empresa argentina que lograra actuar y articular acciones para impulsar el desarrollo del país en base a los recursos energéticos disponibles, poco tenía que ver con el modelo de gestión de Repsol, que priorizaba la activación de balances sobre la producción de hidrocarburos. En 2012 los niveles de desidia y desinversión alcanzaron un punto tal que entraron en conflicto con los intereses y necesidades del país, poniendo en riesgo el modelo implementado desde hace nueve años.
En este marco, la decisión estratégica, y que implica un cambio estructural en el sector de hidrocarburos, de recuperar el control de la principal empresa petrolera, nos obliga a potenciar el plan energético, seguramente repensando algunos aspectos, pero manteniendo los objetivos de continuar ampliando la oferta energética en todo el país a valores competitivos, diversificando la matriz energética, para potenciar el desarrollo nacional y acompañar este proceso virtuoso que ha permitido el período de crecimiento más extenso de los últimos 200 años.
Por Julio De Vido, Ministro de Planificaación Federal, Inversión Pública y Servicios
Es el patrono de las causas justas y urgentes. Miles de devotos visitaron hoy los templos donde se lo venera a San Expedito, pero sobre todo en el barrio porteño de Balvanera, a cuyo santuario ubicado en Bartolomé Mitre y Azcuénaga, acudieron unos 250.000 fieles a pedir y agradecerle al santo. La fiesta se inició a la medianoche
Un nuevo aniversario de la conmemoración del martirio de San Expedito, patrono de las causas justas y urgentes, se celebró hoy en el Santuario ubicado en la iglesia Nuestra Señora de Balvanera de esta ciudad. Bajo el lema "San Expedito ayúdanos a ser testigos de Cristo", acudieron unas 250 mil personas a lo largo de toda la jornada en el templo ubicado en Bartolomé Mitre y Azcuénaga.
"Con el lema quisimos expresar lo que provoca nuestra peregrinación hacia el Santuario: la confesión de la fe, la misma fe que impulsó a nuestro santo Patrono a dar testimonio de amor a Cristo dando su vida en el martirio", señaló el presbítero Juan Carlos Ares, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera.
La celebración, comenzó a la hora cero con la apertura del santuario y la bendición de los peregrinos a cargo del obispo auxiliar de Buenos Aires, Vicente Bokalic Iglic. La iglesia estará abierta hasta las 23 hs..
Misas y bendiciones se celebran cada hora en el santuario, donde los fieles aún pasan por allí para agradecer o pedir especialmente por salud, o por diversas causas que tienen que ver con asuntos legales y familiares ante San Expedito.
El culto al patrono de las causas urgentes se hizo conocido a comienzos del siglo XX, aunque historiadores dicen que se lo venera desde la Edad Media.
En la Argentina, San Expedito empezó a hacerse popular a mediados de la década de 1950 y en la actualidad se lo venera en numerosas iglesias y capillas e incluso en la Base Esperanza, en plena Antártida, donde se colocó una estatua del santo llevada hasta allí en junio de 2003.
Hay días, en la historia de un pueblo, que definen mucho más que un cambio y una potente orientación de cara al futuro. Son días en los que, bajo otra luz, se puede revisar la historia y entender las derivas del presente. Días en los que antiguos espectros, de esos que son portadores de esperanzas y de derrotas, se entrecruzan con nuevas oportunidades recordándonos que un país siempre guarda la posibilidad de invertir las estructuras de la dominación ensanchando la audacia con la que se asumen decisiones trascendentes.
Seguramente el 16 de abril de 2012 quedará señalado como un día histórico en el largo, zigzagueante, laberíntico, complejo, dramático y desafiante camino recorrido por la Argentina hacia su reconstrucción. Un camino que supo de sueños y de realizaciones, pero que también conoció el rostro de las frustraciones y la devastación de esos mismos sueños. Nada fue sencillo para un país que ha conocido las mieles de la fecundidad agrícola, la bendición de una naturaleza pródiga en riquezas extendidas a lo largo y ancho de una geografía espléndida, pero que también ha experimentado, con la misma prodigalidad, pero ahora invertida, el saqueo, la apropiación minoritaria y la discrecionalidad de poderes político-económicos que funcionaron, siempre, como garantes de esas arbitrariedades dirigidas a sostener una profunda desigualdad en una tierra capaz de garantizar, por la exuberancia de sus recursos y la disponibilidad laboriosa de su población, una vida más justa y digna para esas mayorías que fueron, una y otra vez, víctimas de la violencia expropiadora de las clases dominantes y condenadas, en la mayor parte de su travesía histórica, a distintas formas de pobreza, indigencia y humillación social.
Quizá por reconocer esta historia de inequidades e injusticias y por asumir la necesidad imperiosa de revertir ese hilo rojo de la impunidad económica es que el encabezado del proyecto de ley de la soberanía hidrocarburífera presentado el lunes 16 de abril por la presidenta de la Nación destacó como prioritario “garantizar el desarrollo económico con equidad social” y, a través de esta sencilla frase, dinamitar el corazón de las políticas neoliberales que condujeron, hasta no hace muchos años, a la mayor crisis (si ponemos a un lado la noche de la dictadura videlista) social, institucional, política, económica y cultural que conoció el país en sus 200 años de existencia como nación independiente. Una frase que nos permite leer, con otros ojos, una realidad que, en las últimas décadas, parecía haber clausurado la posibilidad de recuperar y de reconstruir un lenguaje capaz de reintroducir, en nuestra sociedad, una tradición política asociada a las gestas populares, a la inquebrantable búsqueda de justicia social y a garantizar que la palabra “soberanía” entrelazara lo territorial con lo social, la institucionalidad republicana con una democracia atenta a sostener y defender los derechos de las mayorías. Por eso también la necesidad de “declarar de interés público y como objetivo prioritario de la República el logro de autoabastecimiento de hidrocarburos” y enmarcando ese objetivo no en la pura lógica de la rentabilidad empresarial (núcleo de las políticas neoliberales implementadas en los años ’90) sino en el avance progresivo hacia una mayor equidad social estrechamente ligada a la “creación de empleo”. En estas frases sencillas y directas se encuentra el giro de 180 grados que, como continuidad y profundización de lo que viene desarrollándose en el país desde mayo de 2003, vertebran el espíritu de una decisión que ya es histórica. Nunca resulta ocioso remarcar la importancia crucial de los giros en el lenguaje a la hora de intentar capturar el sentido de los cambios históricos allí donde una época se define, fundamentalmente, por el entrecruzamiento de sus producciones materiales y las palabras con las que relata su manera de habitar un determinado tiempo nacional. El triunfo del modelo neoliberal no fue sólo y apenas el resultado de un cambio en el patrón de acumulación sino que también encontró su potencialidad y su hegemonía en la creación de un nuevo sentido común articulado con esas transformaciones estructurales de la vida económica que lanzaron al exilio conceptos y palabras que habían sido parte decisiva en la construcción de un proyecto nacional capaz de pensar al Estado como garante de la distribución más equitativa de la riqueza y como fecundador de derechos sociales y civiles sin los cuales la democracia se vuelve un pellejo vacío.
No es casual, entonces, que el primer punto de los fundamentos del proyecto se titule “del modelo neoliberal al modelo de crecimiento con inclusión social” y que, a lo largo de apretados renglones cargados de significación, se pase revista a la contradicción radical e irreversible entre un modelo que se instaló, a sangre y fuego, en marzo de 1976 y que se prolongó por casi tres décadas signando el período tal vez más dramático de una historia nacional que conoció otras injusticias, pero nunca tan abrumadoramente destructivas como la que nació bajo el imperio del terrorismo de Estado y se prolongó, ya bajo democracia, desde el Plan Austral hasta la convertibilidad; y otro modelo que buscó y sigue buscando reparar el brutal daño producido en el cuerpo social por el imperio de la discrecionalidad política y económica asociada a los poderes corporativos e ideológicamente definida por la hegemonía de la valorización financiera del capitalismo. Lo que el texto de los fundamentos no podía dejar de “nombrar” era el cambio sustantivo en el interior de una sociedad que, en los últimos ocho años, tuvo que aprender a nombrar las cosas con palabras que habían sido saqueadas y borradas del habla de los argentinos. Un doble trabajo de reparación iniciado por Néstor Kirchner y profundizado por Cristina: reparación de la brutalmente dañada vida económica, social e institucional y, en no menor medida, reparación de la memoria popular, de las tradiciones emancipatorias y de los lenguajes capaces de reconstruir los puentes rotos entre aquellas tradiciones y los nuevos desafíos del presente. A ese esfuerzo se lo llamó, con aguda intuición, “batalla cultural”, allí donde el kirchnerismo comprendió, desde un inicio, que para salir de una crisis abisal no sólo resultaba imprescindible revertir la matriz del modelo neoliberal sino que se volvía también imperioso disputar y superar el relato que, durante décadas, había colonizado a una parte no menor de la sociedad.
De la misma manera, la decisión de recuperar YPF debe leerse como una cuestión pendiente del propio kirchnerismo, una manera extraordinariamente ejemplar de potenciar su historia hacia atrás y hacia adelante sabiendo, como lo sabe, que la década del ’90 sacudió y envileció con intensa profundidad todas las prácticas políticas del país y, en particular, al peronismo. El kirchnerismo construye su propia autocrítica a través de su insistente acción transformadora y lo hace haciéndose cargo de redefinir la política petrolera aún presente hasta el lunes 16 (aunque puesta a disposición, desde el 2003, de la política reindustrializadora que, entre otras cosas, implantó un plan de retenciones sobre la renta petrolera que contribuyó al crecimiento económico de estos años) y la continuidad, en ella, de una matriz privatizadora sobre la que ahora, y cuando las condiciones estuvieron dadas, decidió introducir una modificación sustancial. Se podrá decir que debió hacerlo antes o que fue beneficiario, cuando Kirchner gobernó Santa Cruz, de la reforma del ’90 y de la propia privatización de YPF; lo que no se podrá decir es que no se atrevió, yendo a contramano de las fuerzas hegemónicas a nivel local y global, a revertir la tendencia neoliberal en función de reinventar un proyecto de nación definido por palabras clave como recuperación del Estado, distribución de la renta, equidad social, mercado interno, reindustrialización, política de derechos humanos, democracia comunicacional, derechos sociales y civiles y emancipación latinoamericana. En el inicio de ese gesto de la voluntad se inscribe, años después, la decisión soberana de Cristina Fernández de recuperar YPF. Nada más difícil que revertir sentido común, prácticas sociales e imaginarios culturales dominantes que definen la representación hegemónica de la propia realidad. No ha sido casual el camino recorrido desde la implementación revolucionaria y sorprendente de la política de derechos humanos, eje simbólico del giro histórico impulsado por Kirchner, hasta la larga contienda que, por ahora, concluyó en la aprobación de la ley de servicios audiovisuales. En el hilo dorado que une ambas decisiones reparadoras para las mayorías populares y revulsivas para el establishment mediático-corporativo –núcleo duro de la derecha autóctona– se encuentra uno de los centros de una voluntad política capaz de escribir, con viejas y nuevas palabras, la historia del país bajo la perspectiva de una inclaudicable búsqueda de justicia e igualdad. La expropiación (¿imaginábamos que volveríamos a usar esta palabra cara a los intereses populares?, ¿era posible soñar con ella durante la maldita década del ’90, en la que fue agregada en el Index de los términos demonizados mientras un arsenal de términos mercadolátricos dominaban el habla de tantos economistas y periodistas?) del 51 por ciento de las acciones de YPF en manos de Repsol constituye uno de los desafíos más relevantes y que habilita, junto con la política de desendeudamiento y la reestatización del sistema jubilatorio, una nueva época cuyos límites parecen extenderse cada vez más. Y esto es algo que la derecha restauradora, la que siente nostalgia por “las garantías jurídicas” implementadas por la economía global de mercado y sus instituciones financiero-bancarias y traducidas en nuestro país a través, en gran parte, de la Constitución del ’94, no puede ni quiere tolerar. La recuperación de YPF va en la dirección contraria a la de esas corporaciones que disfrutaron del desguace del Estado, de las privatizaciones escandalosas de las empresas públicas y que trasladaron sus capitales productivos al “paraíso” de la especulación financiera y el endeudamiento crónico del país.
Casi treinta años de una sistemática apropiación de la riqueza de los argentinos en nombre de un quimérico progreso que se tradujo, con el correr del tiempo, en represión, desigualdad, concentración de la riqueza, desguace del Estado, extranjerización de la economía, injusticia, pobreza creciente e indigencia fueron sacudidos por la llegada inesperada de un desconocido gobernador santacruceño que, desde el primer día, no dejó de enloquecer una historia que parecía clausurada. “A partir del año 2003 –se escribe en los fundamentos–, en la República Argentina se han experimentado cambios sustantivos. En el terreno económico, se produjo una radical alteración en el patrón de crecimiento, dejando atrás el modelo neoliberal de sobreendeudamiento con exclusión social puesto en marcha en marzo de 1976 y cuya expresión más acabada puede ubicarse en los 10 años de vigencia del régimen de convertibilidad. Así, un nuevo modelo económico de crecimiento con inclusión social vino a dar por tierra con el mayor proceso de desindustrialización y deterioro económico y social experimentado por nuestro país en su historia”. Una narración contundente para explicitar lo que sucedió en el país y para entrelazar el proyecto represivo desplegado por la dictadura y ese otro modelo económico que encontró, en la primera, su brazo ejecutor implacable y que luego en democracia, cuando el impiadoso modelo de valorización financiera continuó su tarea destructiva, logró alcanzar una hegemonía que parecía insuperable allí donde había penetrado profundamente en el alma de una parte no menor de la sociedad. Del revanchismo social implementado por los esbirros de la dictadura (un revanchismo de clase que se dedicó con especial ahínco a deshacer derechos, a aniquilar organizaciones populares y a luchadores sociales) a la conquista de las conciencias durante la era menemista, ese camino recorrido bajo el imperio de la violencia y la impunidad comenzó a ser pacientemente desarticulado a partir, como destaca el texto de los fundamentos, del año 2003. La expropiación de las acciones de Repsol que se traduce en una recuperación de YPF para el patrimonio de los argentinos constituye un verdadero hito en el desmantelamiento de la matriz neoliberal. Otro relato de nuestra historia se abre camino junto con la extraordinaria significación de esa conjunción trabajosamente tejida en estos años y revitalizada el 16 de abril entre petróleo, soberanía popular, igualdad y democracia.
El canciller Héctor Timerman comentó la sorpresa de Obama cuando el secretario de la Presidenta le mostró las tapas de ambos diarios de hoy, que hablan que supuestas trabas comerciales habrían sido el eje del encuentro bilateral de ambos.
Según consigna la agencia Télam, hasta el propio presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se mostró “sorprendido” por el tratamiento que dieron los matutinos Clarín y La Nación al encuentro bilateral que protagonizó junto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Timerman reafirmó que “Obama ayer le dijo a Cristina que quería que figure en actas que no se habían tratado temas en los que Estados Unidos se hayan quejado, hecho alguna imposición o demanda”.
Cuando el secretario de la Presidenta le mostró las tapas de ambos diarios de hoy, que hablan que supuestas trabas comerciales habrían sido el eje del encuentro bilateral de ambos, el mandatario norteamericano mostró su sorpresa.
A la vez el funcionario recordó que anoche, en una declaración que hizo la Casa Blanca en relación al encuentro entre Obama y la Jefa de Estado, se expuso: “los temas tratados con Argentina, tuvieron mucho que ver con la bilateral de Cannes; el interés del presidente en trabajar en cuestiones productivas y una agenda variada” con nuestro país.
Una beba fue dada por muerta,pasó 12 horas en la morgue y la encontraron viva
Sucedió en el Hospital Perrando de Resistencia, Chaco. El gobierno provincial separó a los cinco profesionales que intervinieron.
Una beba que nació prematura en un hospital de Resistencia, Chaco, fue dada por muerta y tras estar 12 horas en la morgue, sus padres insistieron con verla y descubrieron que estaba viva. El gobierno provincial separó a los cinco profesionales que intervinieron de forma directa en el hecho, y la nena de seis meses permanece estable en neonatología. “Fue un milagro”, lo definió a Tiempo Argentino la madre, Analía Bouquet, que después de lo sucedido decidió cambiarle el nombre que tenían pensado (Luciana Abigail) por el de Luz Milagros. El 3 de abril a la mañana el matrimonio, de otros cuatro hijos, se acercó de urgencia al área de Neonatología del Hospital Perrando. A las 10:24 se produjo el parto de Luz, de 26 semanas y 800 gramos y minutos después los médicos la dieron por muerta porque no presentaba signos vitales, según les informaron a los padres, que aceptaron la noticia (de hecho tramitaron la defunción en la municipalidad) aunque no podían ver el cuerpo. “Nos dicen que la bebé nació débil y no aguantó, le pregunto si podíamos verla y nos responden que vayamos directamente a la morgue, porque ya estaba ahí desde las 11:05. Recién llegamos allá a las 21:40 – relata la madre –. Sacan el cajón de la heladera y estaba clavado, así que tuvimos que conseguir un fierro para abrirlo, y ahí empiezo a descubrirla porque estaba tapada con tela vegetal blanca. Primero le veo la manito, escarchada, se la acaricio y arranca a llorar. Caí arrodillada, entre llanto y risa, una locura, y salimos corriendo.” Sobre la situación actual de su hija, explicó que “fuera de peligro no se encuentra. Está como cualquier prematuro, o inclusive mejor, no hizo falta ponerle inyección de maduración y tiene buena oxigenación”. El subsecretario de Salud, Rafael Sabatinelli, informó a este diario la suspensión de “los médicos que asistieron, los que trasladaron el cuerpito, los que manejaron la morgue”. Calificó al hecho como “desgraciado”, y agregó que “por estadística es difícil que este tipo de criaturas sobrevivan. De todas maneras, pienso que no influyó la morgue porque ella estaba en un medio de conservación, en una heladera por así decirlo, y eso quizás le haya beneficiado, porque hay experiencias en todo el mundo con el tema del frío.” Mientras tanto, la familia planea iniciar acciones legales por mala praxis y negligencia, lo que fue negado por el director del hospital, José Luis Meiriño, por considerar que “hay negligencia si un doctor actúa solo, pero en este caso estuvo abocado todo el equipo de profesionales”. La madre concluyó: “El pediatra ahora dice que nació muerta, se contradicen. En el acta defunción dice que el acto de muerte es ‘desconocido’. Todo el procedimiento se hizo mal, no nos dejaron ver al bebé, en 40 minutos ya estaba en la morgue, no me dan el certificado de nacimiento. Se trató de un milagro, doce horas no pudo haber aguantado congelada. Fue Dios, la Resurrección y las pascuas, yo creo eso”
Desde la invasión británica en 1833 el país, a través de sus distintos gobiernos, continúa una política de reclamos internacionales por la soberanía del archipiélago. Pero, ¿cuáles son los argumentos? INFOnews consultó a especialistas para comprender por qué el territorio pertenece a la Argentina
¿Por qué las Islas Malvinas son argentinas? Una pregunta sencilla y muchas respuestas. La historia, el derecho y la geografía brindan argumentos más que contundentes que explican por qué el archipiélago del Atlántico Sur forma parte del territorio nacional. INFOnews dialogó con especialistas y representantes de la política para entender un reclamo internacional que lleva más de un siglo.
Los argumentos históricos
El historiador Mario "Pacho" O'Donnell indicó que "cuando se produce la independencia de 1810 las Malvinas estaban ocupadas por España, es decir que cuando se produce la revolución de 1810 las Malvinas pasan, lógicamente, a ser parte de la soberanía independiente argentina".
"No hay ningún argumento de parte de Inglaterra en relación a sus derechos históricos o geográficos en la Argentina. Lo que aducen es el hecho de que los kelpers prefieren ser británicos porque, de alguna manera, no puede ser de otra manera porque los kelpers son parte del proceso colonialista. Es decir, sus antepasados fueron desembarcados en las Malvinas cuando los argentinos que había ahí fueron expulsados", explicó O'Donnell.
Y remarcó: "O sea que el principiode autodeterminación es un principio que no corre en este caso, aunque haya sido avalado por un grupo de intelectuales hace un tiempo. Creo que lo hicieron más que nada por error o por ignorancia". En el mismo sentido, el senador Daniel Filmus, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara alta, agregó: "Había habitantes argentinos en las islas cuando en 1833 los ingleses las usurparon, expulsaron a los habitantes que estaban dentro y colocaron ciudadanos británicos en su lugar".
"Nosotros no reconocemos que la prepotencia de las armas, de la fuerza, permita que se perpetúe una situación colonial. Un territorio que fue históricamente heredado del Virreinato, heredado de España por quienes independizaron estas tierras y es un territorio argentino que fue usurpado por prepotencia militar", remarcó el legislador.
Por: INFOnews
¿Por qué las Islas Malvinas son argentinas? Una pregunta sencilla y muchas respuestas. La historia, el derecho y la geografía brindan argumentos más que contundentes que explican por qué el archipiélago del Atlántico Sur forma parte del territorio nacional. INFOnews dialogó con especialistas y representantes de la política para entender un reclamo internacional que lleva más de un siglo.
Los argumentos históricos
El historiador Mario "Pacho" O'Donnell indicó que "cuando se produce la independencia de 1810 las Malvinas estaban ocupadas por España, es decir que cuando se produce la revolución de 1810 las Malvinas pasan, lógicamente, a ser parte de la soberanía independiente argentina".
"No hay ningún argumento de parte de Inglaterra en relación a sus derechos históricos o geográficos en la Argentina. Lo que aducen es el hecho de que los kelpers prefieren ser británicos porque, de alguna manera, no puede ser de otra manera porque los kelpers son parte del proceso colonialista. Es decir, sus antepasados fueron desembarcados en las Malvinas cuando los argentinos que había ahí fueron expulsados", explicó O'Donnell.
Y remarcó: "O sea que el principio de autodeterminación es un principio que no corre en este caso, aunque haya sido avalado por un grupo de intelectuales hace un tiempo. Creo que lo hicieron más que nada por error o por ignorancia".
En el mismo sentido, el senador Daniel Filmus, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara alta, agregó: "Había habitantes argentinos en las islas cuando en 1833 los ingleses las usurparon, expulsaron a los habitantes que estaban dentro y colocaron ciudadanos británicos en su lugar".
"Nosotros no reconocemos que la prepotencia de las armas, de la fuerza, permita que se perpetúe una situación colonial. Un territorio que fue históricamente heredado del Virreinato, heredado de España por quienes independizaron estas tierras y es un territorio argentino que fue usurpado por prepotencia militar", remarcó el legislador.
El derecho internacional
Consultado por INFOnews, Agustín Colombo Sierra, doctorado en Derecho Internacional en la Universidad de La Sorbona, explicó: "El derecho internacional establece dos principios que están en contra: uno es el principio de autodeterminación de los pueblos y otro es el principio de integridad territorial. Para unas islas que fueron usurpadas y ocupadas en el siglo XIX y que están a 500 kilómetros del continente americano y a 14 mil kilómetros del Reino Unido me parece que la parte de la integridad territorial tiene su importancia".
A su vez, puntualizó que "el derecho internacional le reconoce la capacidad de la autodeterminación de los pueblos a los originarios, a los que nacieron en una tierra". Y detalló: "Inglaterra ocupó las islas en 1833, después pasó bastante tiempo hasta que las ocupó con súbditos británicos de otros lugares, que no eran de Inglaterra, eran particularmente escoceses. Y en estos últimos 150 años esas tierras las han ocupado los llamados kelpers que son los que el ocupante puso para establecerse en las islas, o sea que no son pueblos originarios, ergo no pueden ejercer el derecho de autodeterminación".
Por su parte, el diputado Carlos Raimundi, integrante de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, agregó que "hay toda una sucesión de reclamos diplomáticos y jurídicos ininterrumpidos desde 1833 y hay resoluciones de Naciones Unidas, tanto de la Asamblea General como del Comité de Descolonización".
Al respecto, el presidente de la International Law Association, Ricardo Balestra, acordó en la presión ejercida desde la ONU, pero advirtió que las declaraciones del organismo "son simbólicas, no son obligatorias".
La cuestión geográfica
Colombo Sierra remarcó que entre los dos principios del derecho internacional el "más fuerte" es la posición de la integridad territorial. En ese sentido, señaló: "Prima estando enfrente de la Argentina y ocupando la misma plataforma continental, ese es un punto importante, es la misma tierra".
"Prima por sobre la autodeterminación de los pueblos y por añadidura la autodeterminación de los pueblos sólo se aplica con los pueblos que han ocupado un territorio tradicionalmente y durante toda la vida", sostuvo.
En la misma sintonía, O'Donnell afirmó: "Las Malvinas están a 464 kilómetros de la costa argentina, un poco más que de la Capital a Mar del Plata. Mientras que están a 12.730 kilómetros de Gran Bretaña. O sea que, realmente, no hay ningún argumento de parte de Inglaterra en relación a sus derechos históricos o geográficos en la Argentina".
"No hay forma de reivindicar la soberanía británica en un territorio que se encuentra a 14 mil kilómetros de la metrópoli, eso es un acto puramente colonial", sentenció el diputado Raimundi.
Las políticas por la soberanía
Con el recuerdo fresco de la guerra, Argentina comenzó hace algunos años una sucesión de políticas para presionar a Inglaterra a que se siente a negociar el futuro de las islas. Respecto de este rumbo, Colombo Sierra manifestó: "Estoy totalmente de acuerdo con las acciones que está tomando Argentina en el año del aniversario treinta del conflicto del Atlántico Sur".
Y resaltó "el hincapié en los recursos y en la conciencia de los países de América del Sur y de la región". Además, analizó: "Hoy por hoy, el hecho de que no dejen entrar a los puertos (de los países vecinos) a los buques con la bandera ilegal de Malvinas es un hecho que encuentra su razón de ser y su continuidad desde hace cinco o seis años por la integridad regional a ultranza que fue la política número uno del gobierno de (Néstor) Kirchner primero y de Cristina (Fernández) después".
Por su parte, el diputado Raimundi sostuvo: "La posición argentina está en mejores condiciones que en otros momentos porque América Latina está creciendo, se está independizando, está teniendo un papel más preponderante en la agenda internacional, mientras que Europa enfrenta una gran crisis y especialmente Gran Bretaña, que ha dejado el sexto lugar como economía mundial a expensas de Brasil".
"El Gobierno está trazando ejes correctos cuando plantea al mismo tiempo la recuperación de la soberanía en el control de divisas, en el control del comercio exterior, en la orientación del crédito, en la recuperación de autoridad monetaria por parte del Banco Central y la soberanía energética al recuperar áreas petroleras de la empresa dominante. Se construye fortaleza desde distintos ámbitos y con eso se fortalece la capacidad argentina sobre Malvinas. Esto incide también en el respaldo internacional, los países no respaldan porque sí", concluyó Raimundi.
En contraparte, Balestra, profesor de Derecho Internacional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, explicó los peligros de la presión argentina: "En términos comerciales, por tomar un ejemplo cuando la Presidenta anunció la posibilidad de suspender los vuelos, Inglaterra inmediatamente contestó con la posibilidad de consultar a la Unión Europea en su favor, sobre todo cuando se anunciaron medidas contra los bienes británicos que podría tomar la Argentina. Contra la llegada de buques británicos, contra las exportaciones o importaciones de Inglaterra, ahí Inglaterra amenazó con llevar el caso a la Unión Europea, que son muchos países que tienen comercio con la Argentina y que podrían dificultarnos el comercio".
"Tal como se han radicalizado las posiciones parece ser que estas declaraciones de ambos gobiernos son más para consumo interno de Argentina e Inglaterra que para resolver el conflicto internacional", sostuvo.
En tanto, Mario O'Donnell estimó: "Yo pienso que la Argentina tiene una posición de fuerza en este momento para sentar a Gran Bretaña a conversar, que es lo que se pretende. En este momento la Argentina tiene una posición de fuerza por la gran solidaridad de los otros países americanos. En este momento la discusión no es de país a país sino de continente americano a Gran Bretaña, como se ha visto ahora con las dificultades que han tenido barcos ingleses en Perú, en Chile".
El día 22 de marzo de 2012, autoridades, docentes, alumnos, familiares y vecinos de cinco escuelas del D.E 15: N° 8 J.A. Boero; N° 9 Dominguito; N° 10 Ramón J. Carcano; N° 16 Ejército de los Andes; N° 27 Petronila Rodríguez, realizaron un acto sobre el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en la plaza Éxodo Jujeño ubicada en el barrio Parque Chas.
Día Nacional de la Memoria
por la Verdad y la Justicia
Cada 24 de marzo es, desde hace unos pocos años, el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Un día que invita a reflexionar, a hacerse preguntas y a preguntar.
Ya pasaron 36 años desde aquel 24 de marzo de 1976 en el que un grupo de militares de las tres Fuerzas Armadas apoyados por grupos de civiles, usaron las armas para derrocar a un gobierno constitucional, producir el último golpe de Estado que sufrió el país y permanecer en el poder ilegal durante siete años.
Hablar en esta fecha cuesta, porque las huellas de este pasado tan reciente, están llenas de marcas que recuerdan dolores, penas muy profundas y personas que ya no están para transmitirnos su pensamiento.
Pero por otro lado, la importancia de poder hablar y de expresar lo que uno desea frente a los demás sin temor, con absoluta libertad, adquiere un valor tan grande, que hace guardar aquellas sensaciones sin olvidarlas, para dar lugar al optimismo por vivir tiempos de un sistema que, con todos sus defectos y contradicciones, supimos conseguir: el sistema democrático.
Por eso digamos NUNCA MÁS:
Nunca más un golpe de Estado cívico militar cuando no estemos conformes con el gobierno que tengamos…
Nunca más un plan sistemático del Estado para la tragedia… la censura…la tortura…
Nunca más el olvido obligatorio, el destierro, el exilio de la palabra, la destrucción de la memoria.
Nunca más el silenciamiento, el miedo sin límites, el horror sin anestesia.
Nunca más la desaparición forzada de personas, el exterminio, el autoritarismo cruel, el ocultamiento de la posibilidad de la libertad.
Nunca más la intención de paralizar conciencias, el mirar para otro lado, la indiferencia mezquina, el “no te metás”.
Nunca más el vaciamiento económico, el cierre del Congreso, el desconocimiento de la Constitución Nacional.
Nunca más los comunicados número de una Junta Militar, de ese llamado Proceso de Reorganización Nacional.
Nunca más esta clase de reorganización nacional, con lo nacional asociado a un pensamiento único, hegemónico, excluyente, sin la pluralidad de voces de la vida democrática.
Desde la escuela, resulta entonces importantísimo problematizar este momento histórico, como una manera de imaginar entre todos, otros futuros posibles, alentándonos a pensar en las consecuencias que produce la resolución de conflictos por medio de la violencia. Y en oposición, valorizar la búsqueda de soluciones dentro del marco de las leyes y las instituciones democráticas.
Así, esta fecha pasa a ser siempre un día de reflexión para todos nosotros, niños y adultos.
Pero ¿ por qué un Día de la Memoria?¿Por qué hay que recordar? La acción de recordar, es decir, de volver a pasar por el corazón y por el pensamiento lo ocurrido, evitará que quede un hueco en nuestra historia.
Evitará que el genocidio como hecho, -o sea la desaparición masiva de personas luego de ser secuestradas -sea simplificado, minimizado, que pase a ser algo sin importancia en nuestra experiencia de vida como personas con derechos.
¿Y saben qué fin tendría minimizarlo? Que lo callemos, que pase a ser innombrable, indecible, y así impedir la búsqueda de la verdad y de la justicia.
No lo han logrado, y esa búsqueda está hoy en pleno desarrollo.
Sin embargo la dictadura que gobernó desde 1976 a 1983, trató de generar un clima de miedo, de silencio obligado y actitudes individualistas, de aislamiento social e indiferencia y de tal intensidad y tal impacto, que a veces incluso resurgen lamentablemente en algunas personas.
Increíble y triste a la vez resulta escuchar por allí a estos pocos que repiten: “esto con los militares no pasaba”, “antes estábamos mejor”, “algo habrán hecho”, “cuidado que esa persona tiene familiares desaparecidos”, “ojo que trabaja para las Madres …”
Creo que ya basta. Es tiempo de terminar con ese pensamiento que cierra puertas y lo hace además con candados viejos, inútiles, inoperantes, estériles… Basta de cerrar, un verbo con tanto significado en la situación de las escuelas públicas de la Buenos Aires actual.
Se equivocan, porque nunca se cierra a futuro. A futuro se abre. A futuro se proyecta, a futuro se nace sobre la base de las ideas de nuestro hombres del pasado que lo pensaron así, justamente con la potencia de la libertad de expresión, con la potencia de la conciencia crítica, la fuerza de la educación como motor para la construcción de un país, así como lo pensó Manuel Belgrano.
Con identidad, con humildad , con lucha, con el orgullo de sentir que juntos como estamos hoy, como ahora en esta plaza, podemos hacerlo, podemos creer de nuevo y sentir que sólo juntos recuperaremos la esperanza en eso, que desde mi infancia me enseñaron a llamar patria. de Wanda Galdi
Puedo cerrar los ojos
Lejos de las pequeñas sonrisas que conozco
Escuchando estos ruidos recién llegados
Viendo estas caras nuevas
Como si de pronto
Los mil lentes de la locura
Me trasladaran a un planeta ignorado.
Estoy lleno de voces y de colores
Que juraron acompañarme hasta la muerte
Como amantes resignadas
Al breve paso de mi eternidad
Sé que hay recuerdos que querrán abandonar
No solo cuando mi cuerpo
Hinche un hormiguero sobre la tierra.
Sé que hay lágrimas
largamente preparadas para mi ausencia
sé que mi nombre resonará en oídos queridos
con la perfección de una imagen
y también sé que a veces dejará de ser un nombre
y será solo un par de palabras sin sentido
Estoy lleno de voces y de colores
Unas veces recogidos en el sonambulismo de la noche
Otras inventados tras mi propia soledad
Con ellos se integrará un cortejo final de despedida
Se cambiarán en lágrimas y palabras piadosas
Pero, en medio de lo que todavía
No he podido amar
Evoco a los Marínos encerrados
En las paredes altas de la tormenta
A los soldados caídos sobre yerbas lejanas
A los peregrinos que duermen
Bajo la sombra de árboles innominados
A los niños que yacen contemplando
El yeso de los hospitales
Y a los desesperados
Que entregan el último gesto
Frente al paisaje final, e instantáneo
De la demencia.
Definiciones para esperar mi muerte Letra de Homero Manzi
Un debate que viene de lejos
Tomado de periódico Miradas al Sur Año 4. Edición número 183. Domingo 20 de noviembre de 2011
Por
Gabriel Bencivengo
Soberanía y desarrollo económico. Las altas tasas de rentabilidad que exhiben las empresas extranjeras y el creciente flujo de divisas que envían hacia sus casas matrices, acosadas por la complicada situación que atraviesan Europa y Estados Unidos, puso de relieve, en el marco del sostenido crecimiento de la economía local, la necesidad de atender un fenómeno que erosiona las reservas del Banco Central y resta recursos productivos al desarrollo económico.
En este contexto, resurgió el debate sobre el rol que juega y debería jugar el capital extranjero en la economía nacional, regulado por la Ley de Inversiones Extranjeras heredada de la dictadura cívico-militar y que fuera reformulada, mediante un decreto de la época menemista, para acoplarla al régimen de convertibilidad.
El debate viene de lejos y se inscribe en uno mucho más amplio, que hunde sus raíces en el empréstito asumido en 1824 por el gobierno de Bernardino Rivadavia con la banca británica Baring Brothers, atraviesa el esquema de valorización financiera que lideró Martínez de Hoz para arrasar con los gérmenes de una fallida burguesía nacional y que encuentra su punto culminante en el experimento neoliberal de la apertura indiscriminada y las privatizaciones de la época de Cavallo.
El trayecto tiene un hilo conductor, tan simbólico como real, en la deuda externa y la fuga de capitales. Hoy, cuando la globalización económica fragmenta los territorios nacionales y profundiza la pérdida de autonomía de los Estados, al compás de una racionalidad económica que redobla sus esfuerzos para bombear recursos desde la periferia hacia Europa y Estados Unidos, se hace necesario replantear algunas condiciones y supuestos.
Muy probablemente, no se trate de hacer tabla rasa con lo existente; sino más de bien de revisar los posibles aportes del capital extranjero, la necesidad o no de incentivar sus flujos y, según sea la posición que se adopte, el requisito de direccionar dichos flujos hacia los sectores productivos que puedan sumar al conjunto de la economía nacional las ventajas competitivas imprescindibles para alcanzar el postergado desarrollo social.
El tema es crucial y se relaciona con el elevado y creciente grado de concentración y extranjerización que exhibe el tejido productivo local, situación que genera empresas que operan en condiciones oligopólicas y que no necesiten reinvertir sus ganancias para competir. Fundamentalmente, porque tienen capacidad ociosa y mercados cautivos. Ambas cuestiones fueron planteadas desde este medio en más de una ocasión.
¿Cuáles deberían ser los sujetos colectivos que permitan la profundización del modelo y la reindustrialización? ¿Pueden ser las empresas extranjeras aliados estratégicos en el rumbo insinuado por la vigorosa recuperación y el posterior crecimiento que siguió a la implosión de la convertibilidad? ¿Están esos actores dispuestos a acompañar la recuperación del salario de los trabajadores y las políticas de inclusión social? ¿Y los grandes grupos nacionales, mayoritariamente recostados en la producción primaria? Los interrogantes son tan válidos como urgentes deben ser las respuestas.
No cabe duda. El país viene de un proceso de desindustrialización y extranjerización muy profundo. Tampoco caben dudas que desde 2003 a la actualidad la producción manufacturera viene aumentando, al igual que el empleo. Sin embargo, señalan los especialistas, eso sucede sobre las bases heredadas de los años ’90. Las industrias más fuertes están muy lejos de presentar ventajas dinámicas, como por ejemplo el sector productor de alimentos y bebidas, o el propio complejo agroexportador, que alimenta la balanza comercial asentado en las ventajas estáticas y en el alto precio de los commodities.
En este contexto, otros expertos apuntan la necesidad de repensar el modelo de sustitución de importaciones, cuyo diseño básico quedó configurado hacia la década del ’40. En este informe especial, Miradas al Sur propone un recorrido introductorio y parcial, pero no por eso menos trascendente, sobre el problema de la extranjerización y la concentración económicas. Apenas un punto de partida para repensar la Ley de Inversiones Extranjeras que, junto con su melliza que regula el sistema financiero local, se constituyó en la piedra basal de una arquitectura jurídica de neto corte neoliberal.
Publicado en diario Tiempo Argentino el 25 de enero de 2012
En estos 15 años, los hijos de José Luis Cabezas crecieron sin su presencia. Agustina y Juan ya pasaron los 20. Candela, los 15. Su papá, José, dejó este mundo hace un poco más de un año, en medio de una tristeza que desbordó su vida desde aquel 25 de enero de 1997. Su mamá Norma y su hermana Gladys siguen sufriendo. Como también su mujer, Cristina, quien se vio obligada a dejar el país. Esa es la otra parte de la historia, la parte más humana, la que muchas veces se esfuma detrás de lo que todo el mundo ve y conoce.
Se cumplen 15 años del asesinato de José Luis Cabezas. Quince años del peor atentado contra la libertad de expresión desde el retorno de la democracia. Y detrás de este hecho atroz y reconocido por todos, están las historias humanas de desgarros y ausencias, de la vida sin el ser querido, ese que fue arrebatado con un ardid criminal. El día a día de una tragedia. Esa película real que se vive en el universo de las víctimas.
Del otro lado están las historias de quienes fueron considerados –por los tribunales– como los responsables del asesinato. El empresario Alfredo Yabrán, quien no pudo ser juzgado por haberse suicidado cuando escapaba de la justicia. El jefe de su custodia, Gregorio Ríos, que fue condenado como el instigador –por mandato de su jefe– del homicidio y que, habiendo cumplido menos de diez años de prisión perpetua, salió de la cárcel y se fue a su casa a gozar de un régimen de arresto domiciliario, pero sin pulsera magnética y bajo la única vigilancia de su esposa.
También el asesino de José Luis, el ex policía Gustavo Prellezo, goza de ese privilegio. Lo mandaron a la casa de su padre en La Plata por problemas lumbares y ahora sólo lo custodia su papá. Cerca de allí, sus compañeros de tropelías, la banda de delincuentes comunes conocida como “Los Horneros” (Horacio Braga, Sergio González y José Luis Auge –el otro, Miguel Retana, murió en la cárcel-) hasta consiguieron trabajo en una pizzería y en un lavadero de autos. Aunque algunos de ellos –Braga y Auge– debieron volver a prisión por violar la libertad condicional, pero aun así no se privaron de salir a ver a sus seres queridos. Y los policías de la Costa, Sergio Cammaratta y Aníbal Luna, quienes regresaron a Valeria del Mar y ahí andan, según cuentan los vecinos, haciendo trabajos de seguridad o llevando alguna palabra evangelizadora casa por casa. Y el ex comisario Alberto Gómez, quien liberó la zona en la madrugada del crimen, al que también se ha visto en alguna época haciendo tareas de vigilancia privada por la zona. Como quien dice, los lobos cuidando el gallinero.
Todos ellos, los asesinos, pueden gozar en este presente el acto inconmensurable de estar cerca de sus familias. Pueden ver a sus hijos crecer. José Luis, no. Sus hijos crecieron sin él. Sus vidas trascurrieron con ese velo de dolor y ausencia. Lo mismo que las de sus padres, su hermana, y su mujer, Cristina, a la que le secuestraron sus sueños de poder construir en estas tierras una familia con su hombre.
Para todos ellos, el “Caso Cabezas” no es un “caso”. Es su vida. Es ese José Luis papá, esposo, hijo, hermano y amigo que no está. Es ese sentimiento de impotencia y desprotección que da saber que sus asesinos están ahí, al acecho de todos, sin haber cumplido ni siquiera una mínima parte de su condena.
Nosotros, sus compañeros y amigos, estamos dispersos por distintos lugares del mundo periodístico. En los más diversos medios, de las más diversas posiciones. Intentando hacer lo nuestro, periodismo, con esa huella imborrable en nuestra memoria. Habrá quienes lo extrañen más y quienes lo extrañen menos. Pero creo, con la certeza de no confundirme, que en cada uno de nosotros estará siempre vivo aquel recuerdo de este “chabón bravo” –como le gustaba definirse a José Luis– y divertido, muchas veces cabrón y testarudo, con el que compartimos momentos inolvidables. Ese fotógrafo descollante, lleno de periodismo y arte en cada toma. Que era feliz con lo que hacía. “¿Qué más puedo pedir? Hago lo que me gusta y encima me pagan”, se entusiasmaba. Ese compañero con el que nos reíamos y nos peleábamos. Pero que disfrutábamos cuando veíamos el resultado de su trabajo.
Ese compañero por el que salimos a la calle a reclamar justicia junto a su familia. Junto a sus colegas, a la UTPBA y ARGRA y otras asociaciones periodísticas. Junto a la sociedad argentina.
Se consiguió bastante. Se lograron condenas ejemplares en poco tiempo, para lo que es el sistema judicial argentino. Pero también recibimos una nueva bofetada cuando se les redujo la condena a los asesinos y, uno a uno, fueron dejando atrás la prisión. Esa justicia que se convirtió en injusticia. Una vez más.
Hoy se cumplen 15 años del asesinato de José Luis Cabezas. Él no está. Pero sí está. En los recuerdos de su familia y amigos, en la memoria de una sociedad que se conmovió por el crimen y en la conciencia –si es que les queda algo de ella– de sus asesinos. Nada ni nadie nos devolverá a nuestro compañero. Pero queremos recuperar aunque sea la ilusión de que la justicia haga honor a su nombre. Y que los criminales vuelvan a prisión. Para escribir otras historias. Para escribir otra Historia.
(*) Periodista de Radio América y CN23. Compañero de José Luis Cabezas en la cobertura de la revista Noticias en Pinamar. Secretario del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).
Ema: se cumplen 6 años de unión Verdadera,de cariño, amor intenso, de creación divina, penas, luchas, compañerismo y trabajo. Lo mas importante, rescatable y valedero es que ninguna obligación jurídica nos une, ni tampoco alguna calesita religiosa o eclesiástica. Sólo nuestro gran amor, mutua valoración del saber quien está a su lado. Hemos vivido mucho juntos, fuimos dejando por el camino sensiblerías, simplezas y todo tipo de errores que todo ser humano recorre en su existencia. Mas estamos juntos; hemos acumulado experiencia que nos permite disfrutar de lo indispensable y tolerar lo frustante. Tenemos todo lo necesario para consolidar la pareja, nuestros por ahora dos hijos, nuestro inmenso amor, la pasión que nos une y nuestro mutuo respeto.
En este aniversario y en esta Navidad mi cariño, esposa, compañera y amiga. Sea este mi regalo. Te quiero
Osvaldo
Por Christian Boyanovsky Bazán
Una multitud se congregó frente a la Casa Rosada. En pantallas gigantes se representaron fragmentos de la historia argentina. Tocaron, entre otros, La Mosca, Víctor Heredia y Soledad, y el cierre fue con un show de fuegos artificiales.
Van a la Plaza?” Ya desde el subterráneo que se iba colmando estación tras estación, cosa atípica en un día feriado, se advertía en el tono de festejo patrio de los viajeros, que subían con sus chicos, bolsos y canastas, equipos de mate y cintas celestes y blancas pegadas en la solapa. “Sí, vamos con mi compañera y el nene a compartir este Día de la Patria, y de paso a vender pan relleno”, respondió Facundo, antes de bajarse del subte, que fue gratuito, para acompañar la celebración.
La Plaza de Mayo, donde se hicieron los festejos centrales que cerraron Soledad y el Ballet Folklórico Nacional, reflejó ayer, en el aniversario 201 de la Revolución Patria, un espíritu semejante al que se vivió en el Bicentenario. Más allá de una lógica menor concurrencia, comparada con los 6 millones de personas que participaron de aquellas jornadas de mayo de 2010, la plaza recibió este miércoles más de 100 mil visitantes de todos los rincones para homenajear el día histórico. Así lo vivieron Humberto y Silvia, un matrimonio tucumano de 67 años que todos los años en esta fecha visita la Capital, que es el lugar de residencia de sus hijos. “El clima que se vive es parecido al del año pasado en la fiesta en la Casa Histórica, en nuestra provincia”, recordaron a Tiempo Argentino. El mismo ánimo colmaba a Ramón y Andrea, padres de Lourdes, una nena de nueve años que quiso ir a la plaza con el atuendo de dama antigua que iba a vestir en el acto escolar de hoy. “Ella es re patriota”, dijo su madre, emocionada. “Tiene muy arraigado el concepto de argentinidad, el año pasado salió en la tele con la bandera más larga del mundo”, agregó.
Al son de los músicos que matizaban la tarde –Pipo Pescador, Clase K y Leo García, y más tarde Fena Della Maggiora, los Súper Ratones y Tonolec–, desde un escenario montado en la puerta de la Casa Rosada, la gente hacía cola para ingresar al Cabildo o recibir un globo celeste y blanco con carga de helio, que regalaban en el tráiler de Radio Nacional. También para recibir un vaso de chocolate caliente y un alfajor, que repartían los soldados del Ejército Argentino en la Diagonal Sur, a los lados del Monumento a Roca. “Vinimos a Plaza de Mayo después de 15 años. El año pasado nos lo perdimos porque estábamos en el exterior”, confesó Alejandra, acompañada por Gustavo y la hija de ambos, Lucía, de siete años. Los tres acababan de tomarse su chocolate caliente y se mostraban satisfechos con el rumbo del festejo. “La gente está contenta, está muy bien organizado, la pantalla, los baños, no hay amontonamiento. Y el chocolate está buenísimo”, dijo Alejandra, y recordó que disfrutó de los videos históricos que se proyectaban en las pantallas dispuestas a los lados de la Casa de Gobierno. “Cuando apareció San Martín, la nena lo reconoció antes de que dijeran quién era”, dijo.
A la salida del Cabildo, las caras hablaban por sí solas. Como es habitual, muchos aprovecharon la fecha para recorrer el edificio histórico, algunos incluso por primera vez. “Se festeja visitando los lugares históricos, donde se fundó el patriotismo; no es un día feriado cualquiera, para ir a pasear a un parque, sino para venir a estos sitios”, describió Javier, que salía de la visita acompañado por su mujer y sus hijos de seis años y diez meses.
Con algunos espacios abiertos, la Plaza de Mayo estaba colmada de gente que circulaba y ocupaba también las calles laterales, Yrigoyen y Rivadavia, las diagonales Roca y Sáenz Peña y la Avenida de Mayo, más allá de la calle Perú. En puestos fijos y móviles abundaban los vendedores de banderas, pósters, escarapelas y sobre todo de comida. Los más visibles eran el clásico choripán y la hamburguesa, pero también había panchos, sándwiches y comidas típicas.
Al término de cada show, las pantallas proyectaban fragmentos de la historia y partes de discursos del fallecido Néstor Kirchner, quien asumiera su presidencia ocho años atrás, también un 25 de Mayo. La pantalla de leds central estaba dispuesta por detrás de las aberturas principales de la Casa Rosada, lo que generaba un efecto visual impactante.
A medida que iba oscureciendo, la música iba subiendo de volumen. La frase repetida por todos los artistas fue “Viva la Patria”. Fena Della Maggiora dedicó su primer tema, “Lágrimas de plástico azul”, a Néstor Kirchner, ya que “me dijeron que le gustaba”. Y los Súper Ratones hicieron lo mismo con el clásico “¿Cómo estamos hoy, eh?”.
Además de las familias y jóvenes, fue notoria la presencia de organizaciones de militancia que desplegaban sus banderas, como La Cámpora y la JP Descamisados.
Después, Los Pericos y La Mosca antecedieron a los clásicos de Víctor Heredia y a toda la energía de Soledad. Por fin, la jornada, que comenzó con lluvia y terminó con una fiesta memorable, se cerró con un show de fuegos artificiales.
publicado en diario Tiempo Argentino http://tiempo.elargentino.com/
La onu analiza una declaración de los derechos del planeta
Se celebra el Día de la Madre Tierra
La celebración del Día Internacional de la Madre Tierra provocó un inédito debate en el seno de la Organización de las Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible que fue auspiciado por Bolivia, y en el que los participantes discutieron acerca de los modos de restablecer la armonía entre el hombre y la naturaleza, respetando mejor los derechos del planeta. En efecto, la Asamblea General examinó cómo los seres humanos pueden relacionarse mejor con el medio ambiente y analizó si los derechos de la Tierra deben ser reconocidos y defendidos del mismo modo que los derechos del ser humano, mediante una Declaración de los Derechos de la Madre Tierra.
“¿Por qué sólo debemos respetar las leyes de los seres humanos y no las leyes de la naturaleza? ¿Por qué es sólo criminal el que mata al prójimo y no el que extingue una especie o contamina todo un río?”, se preguntó el embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, durante su intervención en el debate.
Publicado el 22 de Abril de 2011
tomado de diario Tiempo Argentino
La Asociación Madres de Plaza de Mayo convoca al acto político que realizará mañana, jueves 24 de marzo, a las 18 horas en el estadio cerrado del Mercado Central, para repudiar el golpe de Estado de 1976.
En la actividad participarán como oradores Amado Boudou, Guillermo Moreno, Ricardo Bruzzese, un jóven de La Cámpora, Sergio Schoklender y Hebe de Bonafini.
tomado de www.madres.org
(recuerden amig@s del mundo lo que sucedió en mi país en esos años, piensen en los muertos y desaparecidos y en la lucha por recuperar hijos y nietos por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo)
Osvaldo