Malcolm X (19 de mayo1925-21 de febrero1965)
Malcolm X fue profético: "Sí, cada año discurren un truco nuevo. Van a tomar a uno de sus muchachos, de sus muchachos negros, y lo depositarán en el gabinete para que pueda caminar con un gran puro, brasa en punto y un tonto en la otra". En lo único que se equivocó Malcolm X es que después de un muchacho, el imperialismo eligió a una muchacha que, además, no fuma.
"Ella es la encarnación del sueño americano", dijo el senador George Allen, de Virginia, con motivo de la designación de la afro-estadunidense Condoleezza Rice como nueva secretaria de Estado, en remplazo del afro-estadunidense Colin Powell.
"Está al servicio de su negrero, George W. Bush", expresó el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, luego de que la funcionaria incluyó al país africano en la nómina imperial de los malditos. ¿Sueño americano al servicio de negreros?
Revisemos los aspectos soterrados de ambas opiniones. La prehistoria de la lucha negra en Estados Unidos empezó con la resistencia a la esclavitud legal. Para asegurarse el apoyo del sur, los negros fueron excluidos de la Declaración de Independencia (1776) y la esclavitud tampoco fue abolida por la Convención Constituyente de 1787.
Al contrario, los doctores de la democracia y la libertad discutieron la continuación del comercio de esclavos, que proseguiría "20 años más". A los fines de los impuestos directos, el negro fue computado como "tres quintos de hombre" (sic) y la concesión de su ciudadanía quedó al arbitrio de los estados.
En 1861, las diferencias irreductibles entre el norte industrial y el sur esclavista llevaron a una de las guerras más sanguinarias de la modernidad, llamada por los negros "guerra de ricos y pelea de pobres". Abraham Lincoln proclamó la emancipación de los esclavos y el norte ganó la guerra. Pero en 1896, la Corte Suprema de Justicia consagró la segregación racial con la doctrina "iguales, pero separados"...
...Cuando en las urbes de Harlem, Rochester y Filadelfia los negros "con traje de conserje" empezaron a echar fuego y arrancar "con una cuchara los ojos de los cocodrilos" (García Lorca), Martin Luther King denunció desde la prisión de Birmingham: "Los Black Muslims se nutren de la frustración contemporánea ante la dilatada existencia de la discriminación racista" (1963).
Las urbes ardían y la voz de Malcolm X fue oída por millones de negros: "La hora del hombre blanco ha terminado. Las soluciones parciales no lo ayudarán... quizá pueda lograr que el Señor se decida a darle unos pocos años más al demonio blanco" (entrevista con el escritor Louis E. Lomas).
En 1964, guiñándole un ojo al poder imperial, el liberalísimo New York Times publicó un editorial en el que decía: "si el doctor King se convence de que ha sacrificado 10 años de brillante liderazgo, se verá forzado a revisar sus ideas y sólo hay una dirección que puede tomar: la de Malcolm X"...
...De modo que cuando el 21 de febrero de 1965 Malcolm X fue asesinado por su ex coidearios racistas, el establishment se limitó a condenar la "violencia", y luego asesinó a Luther King, partidario de "la no violencia" (1968) y premio Nobel de la Paz 1964.
...Decía Malcolm X: "Si me ofrecieran el premio Nobel me suicidaría. Sabría que algo marcha mal. Por esto me cae tan simpático ese francés, Sartre, que lo rechazó".
Decía también: "El poder sólo retrocede ante la presencia de un poder mayor... Está en la naturaleza del poder retroceder sólo en presencia de un poder mayor. Y de esto se han dado cuenta los pueblos del sureste de Asia, del Congo, de Cuba y otras partes del mundo".
Malcolm X fue profético: "Sí, cada año discurren un truco nuevo. Van a tomar a uno de sus muchachos, de sus muchachos negros, y lo depositarán en el gabinete para que pueda caminar con un gran puro, brasa en punto y un tonto en la otra". En lo único que se equivocó Malcolm X es que después de un muchacho, el imperialismo eligió a una muchacha que, además, no fuma.
por José Steinsleger
de la Jornada de México
ver completo
"Ella es la encarnación del sueño americano", dijo el senador George Allen, de Virginia, con motivo de la designación de la afro-estadunidense Condoleezza Rice como nueva secretaria de Estado, en remplazo del afro-estadunidense Colin Powell.
"Está al servicio de su negrero, George W. Bush", expresó el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, luego de que la funcionaria incluyó al país africano en la nómina imperial de los malditos. ¿Sueño americano al servicio de negreros?
Revisemos los aspectos soterrados de ambas opiniones. La prehistoria de la lucha negra en Estados Unidos empezó con la resistencia a la esclavitud legal. Para asegurarse el apoyo del sur, los negros fueron excluidos de la Declaración de Independencia (1776) y la esclavitud tampoco fue abolida por la Convención Constituyente de 1787.
Al contrario, los doctores de la democracia y la libertad discutieron la continuación del comercio de esclavos, que proseguiría "20 años más". A los fines de los impuestos directos, el negro fue computado como "tres quintos de hombre" (sic) y la concesión de su ciudadanía quedó al arbitrio de los estados.
En 1861, las diferencias irreductibles entre el norte industrial y el sur esclavista llevaron a una de las guerras más sanguinarias de la modernidad, llamada por los negros "guerra de ricos y pelea de pobres". Abraham Lincoln proclamó la emancipación de los esclavos y el norte ganó la guerra. Pero en 1896, la Corte Suprema de Justicia consagró la segregación racial con la doctrina "iguales, pero separados"...
...Cuando en las urbes de Harlem, Rochester y Filadelfia los negros "con traje de conserje" empezaron a echar fuego y arrancar "con una cuchara los ojos de los cocodrilos" (García Lorca), Martin Luther King denunció desde la prisión de Birmingham: "Los Black Muslims se nutren de la frustración contemporánea ante la dilatada existencia de la discriminación racista" (1963).
Las urbes ardían y la voz de Malcolm X fue oída por millones de negros: "La hora del hombre blanco ha terminado. Las soluciones parciales no lo ayudarán... quizá pueda lograr que el Señor se decida a darle unos pocos años más al demonio blanco" (entrevista con el escritor Louis E. Lomas).
En 1964, guiñándole un ojo al poder imperial, el liberalísimo New York Times publicó un editorial en el que decía: "si el doctor King se convence de que ha sacrificado 10 años de brillante liderazgo, se verá forzado a revisar sus ideas y sólo hay una dirección que puede tomar: la de Malcolm X"...
...De modo que cuando el 21 de febrero de 1965 Malcolm X fue asesinado por su ex coidearios racistas, el establishment se limitó a condenar la "violencia", y luego asesinó a Luther King, partidario de "la no violencia" (1968) y premio Nobel de la Paz 1964.
...Decía Malcolm X: "Si me ofrecieran el premio Nobel me suicidaría. Sabría que algo marcha mal. Por esto me cae tan simpático ese francés, Sartre, que lo rechazó".
Decía también: "El poder sólo retrocede ante la presencia de un poder mayor... Está en la naturaleza del poder retroceder sólo en presencia de un poder mayor. Y de esto se han dado cuenta los pueblos del sureste de Asia, del Congo, de Cuba y otras partes del mundo".
Malcolm X fue profético: "Sí, cada año discurren un truco nuevo. Van a tomar a uno de sus muchachos, de sus muchachos negros, y lo depositarán en el gabinete para que pueda caminar con un gran puro, brasa en punto y un tonto en la otra". En lo único que se equivocó Malcolm X es que después de un muchacho, el imperialismo eligió a una muchacha que, además, no fuma.
por José Steinsleger
de la Jornada de México
ver completo







